viernes, octubre 21, 2005

Baby Fútbol

Nota aparte merece el equipazo de baby fútbol de 6º humanidades: Un equipo que no tenía puntos bajos y tenía una banca soñada. El arquero era Salazar, el Tito. Uno que se jugaba el pellejo y que sabía jugar casi como defensa.

Seguro y para nada lleno de aspavientos; como Soler, (aunque el "Rati" era solvente e insospechadamente ágil). En defensa el huaso Elkins, que siendo la sorpresa destapada en ese año, confería seguridad y una loable dedicación al equipo. Llegó a jugar una vez a pata pelá, sobre esa superficie de alquitrán. Huaso tenía que ser, pero igual luego de más de una hora de juego y de 30º de tº, sus pies se recocieron y todas sus plantas aunque callosas se tornaron en ampollas y en girones de cuero que daban pasó a plantas de pies en carne viva. Pero él era así. El curso lo necesitaba, y allí aperraba. Esta es la razón por la cual aceptó ser nuestro candidato; al cual todos sin excepción apoyamos unánimemente. El huaso quitaba sin recurrir al foul. Era difícil de ser superado en marca y trancadas. Huaso duro de roer.

Era un jugador simple pero efectivo. El otro defensa era yo. Desde 5ªpreparatoria jugué en ese puesto. Putas que era felíz jugando. Mi reconocimiento y recuerdo cariñoso para uno que no terminó jugando por el curso porque recibió la beca "Nicolás Yelinçic" o "Rigoberto Ramos" en 4º humanidades; me refiero a uno de los más hábiles y pichuleros jugadores que
conocí: Gonzalo Ceballos Bustos.

Arriba en el equipo había dos portentosos y cochinos jugadores de baby.

Mario Maino y Pridal. El primero un jugador que golpeaba la pelota con una fuerza y habilidad notable. Mañoso, algo lento, pero imponía respeto sin llegar nunca al golpe aleve, (al menos golpes detectables por los árbitros).

Pateaba los penales y los hacía todos. No se calentaba y mantenía frialdad, al menos por fuera. Un jugador que infundía seguridad al resto. "Este huevón sabe lo que hay que hacer". "Si Maino está calmado, queda algo por hacer".

No descalificaba a los compañeros. Pichulero también.

Pridal es cuento aparte. Jamás he vuelto a ver un huevón con tanta habilidad en un metro cuadrado. Putas que era difícil de marcar y quitarle la pelota.

Con Mario hacían una pareja notable de innumerables paredes y pichuleos varios. Era muy cochino, sabía pegar patadas y golpes bajos. Capaz que haya escupido también. Cuando las cosas - raras veces -, no salían; abandonaba el partido. En eso la fuerza la ponían otros.

Frecuentaban también este equipo El "Chico Benavente", quizás el más sutil y habilidoso de todos. Un jugador de excepción, pero algo blando ante las marcas rivales. Todos los otros éramos duros, curtidos en mil batallas. (Mil una ganadas). El otro era Armijo Scotti. Arribado en 6º humanidades desde la Escuela Militar, mostró un fondo futbolístico que lo catapultó a este equipo estelar. Era un delantero de mucho enganche y jugadas limpias y llenas de habilidad.

También incursionó por el equipo, Rafa Langdon. Un clásico seis con quite y entrega simple pero eficaz. Un caballero. No era para nada cochino, aunque algo inocente a la hora de enfrentar a los mañosos de los diversos equipos rivales.

Gloriosas campañas y el título en 6º humanidades empatando la final a 4 goles con el 6º B donde jugaba el "Turco" Graf.

¡¡¡¡ Salve y salud a los integrantes de este enorme, glorioso y memorable equipo !!!!!!

Nelson Montaldo Lorca

Este huevón, huevea, pero no se le huevea.

Recuerdo con alguna nitidez tu arribo en 5º humanidades. Me pareciste un tipo sencillo y afable. Sabía de ti por tu hermano que nos acompañó hasta 2º humanidades, pero en el curso paralelo.
Al retrotraerme a los tiempos de compañeros, surge más que anécdotas concretas de tiempo y espacio, una sensación de bonomía. Un sentimiento de gratitud y agrado. Fuiste un compañero que facilitaba la convivencia, sin ser serio ni perno; muy por el contrario: vivaz y disponible para el hueveo; sin complejos intelectualoides. Un buen compañero.

¿Por qué soy tu amigo?. Tú y el guatón MOLARES, lo han manifestado con claridad. Compartimos parte de una vida, y una parte donde, desequilibrados por la adolescencia, buscábamos a tientas y porrazos, con idas y venidas lo que esperábamos llegar a ser, o lo que podíamos creer que seríamos.

Tu presencia nos daba tranquilidad y equilibrio. Eras el mayor y manejabas auto propio. Aceptabas y participabas del hueveo, pero no hacías lo que no querías. Eso era importante, al menos para mí. Este huevón, huevea, pero no se le huevea.

Un abrazo.

Nelson

Sin Condiciones

Alvaro:

Estoy plenamente de acuerdo con tu analisis, solo agregaria a el querernos a nosotros mismos, el SIN CONDICIONES.

Me haces recordar los tiempos de colegio en que a veces bastaba solo una mirada para leer el pensamiento del otro (a veces para saber la talla que venia). Creo que hay algo que tambien nos une, es el gran lema de nuestro colegio, que quedo grabado profundamente en cada uno y que cada dia es tan dificil de cumplir. Un abrazo para todos esperando una gran concurrencia en el Maipo.

Pablo Benavente.

Porqué somos tan amigos?

¿Por qué somos tan amigos? That is the question...

Creo que mi caso es bastante especial. Debo ser uno de los de paso más efímero dentro del curso. Para aquellos que no lo tienen claro, les recuerdo que apenas estuve 2 años con ustedes. Sin embargo, escucho y leo las anécdotas, en las cuales no debo haber tenido mucha incidencia ni participación y a pesar de todo me siento parte de todas y cada una de ellas.Hasta soy capaz, con un poco de imaginación y creatividad, de narrarlas al píe de la letra. Lo que no viví en esa época, lo estoy haciendo hoy, gracias a la buena memoria de algunos. Fuí bien acogido desde un principio, aunque en alguna ocasión, como alguien dijo por ahí, sentí el toque en la oreja, participé activamente en "la caluga o menta" y más de un empellón contra las paredes dí o recibí. Tal vez la sabiduría de mis años y el hecho de ser el viejo del curso, me dieron ánimo y ganas de adaptatarme a este grupo nuevo y curioso.

Provenía de un ámbito de jovenes más intelectuales y serios. Se sentían más viejos que yo y no me gustaba que me quitaran ese mérito, ganado con el sudor de mi frente y el de mis padres, que veían a este "niño", que si bien es cierto no crecía mucho, asistía a clases en auto...bueno citrola... y ya empezaba a lucir pelos donde o otros solo le salían espinillas..

Y de pronto, (debo reconocer que por causas totalmente ajenas a mi voluntad, ya que nada me atraía eso de profundizar materias) me encontré de sopetón con personajes de las más variada ralea. Desde huasos a intelectuales, de gordos patas cortas a larguiruchos incipientes. Poetas, futbolistas, volados y algún guatón chamullero bueno pa´la tablita.

¿Por qué somos tan amigos? Creo que por que somos tan distintos, crecimos juntos y nos conocemos todas las mañas, defectos y virtudes. Como alguna vez dijo un sabio oriental anónimo: " El hombre debería casarse con sus amigos...y culear con las mujeres".

En la variedad está el gusto.

That is the answer

SMB

El Loco Estero

Cuando leí el Loco Estero - que en la intervención de un apoderado en una reunión de 2º humanidades se trataba "del Estero Loco" -, pude enterarme que la calle en la que yo vivía era re antigua. El ñato Díaz frecuentaba la calle Gálvez; (hoy día Zenteno por esas cosas de algún gil, que se le ocurrío cambiarle el nombre).

En esa calle, en el nº 184 2º piso depto 212 arribé a esta ciudad de Santiago. No venía del campo - El Vergel -, sino de la montaña - SEWELL-.

Allí había tejido mi mundo de relaciones y sentidos. De un porrazo al San Ignacio. Les confieso que debió haber sido muy duro y difícil el porrazo.

Ahora lo percibo con claridad. En ese entonces vivía pa`elante no má. Me encontré en un colegio lleno de gente. Un curso numerosísimo donde cada huevón que quería afirmar su hombría de macho recio, jugaba su jueguito de pegarle al nuevo. Salir al patio en el recreo era sortear alardeos y broncas: "caluga o menta"; "te toqué la orejita". ¡¡¡¡ ¿Qué mierda les pasa a estos jetones?!!!!". Me decía a mi mismo. Hasta que un día se me nubló la vista y embestí a uno que usaba overol blanco y que se estaba ensañando en las provocaciones. No supé exactamente como pero atropellé con este personaje de apellido Ossa. Fuimos a dar a la pared con tal virulencia, que el jetón cayó al suelo y...desde ese día no me hueviaron más. Ahora es cierto que por suerte fue Ossa y no Vidal Rencoret, porque ahora estaría contando desde una silla de ruedas este pasaje de mi vida.

¿Se acuerdan de los dulces de la Sra. María? ¿Se acuerdan del Ramón y el Mario, los auxiliares?. Ese año (1962) nos hizo clases de Gimnasia el Sr. Perdro Morales, que después sería entrenador de la Selección de Fútbol de Chile.

Un abrazo Nelson