Nos Queremos
En estos días no he dejado de reflexionar en esto, y recordar lo que fueron aquellos años. Pienso que somos grandes amigos, y lo seremos por siempre porque nos tocó vivir juntos la etapa más difícil de la vida, que es la adolescencia. No es menor el dato, de que la mayor cantidad de suicidios ocurren en esta edad.
Mi contextura gruesa, y una madre preocupada por mi alimentación me hicieron ser un adolescente gordo. Es distinta la adolescencia de un gordo que la de los demás. Olía a leche como a una cuadra de distancia.
Además era bajito, y usaba un bigote incipiente producto de no querer reconocer mi salida de la pubertad. Era medio deforme. Sentado parecía de 1 metro 90 pero al pararme, mis cortas patitas de daban mi estatura que a duras penas pasaba el metro sesenta.
Siempre se me habló del "estirón".
- Este niño va a dar un estirón de repente, no más.
En realidad, hasta hoy, 20 de Octubre de 2005 aún no he dado el estirón. Pero fue mi gran esperanza durante algún tiempo.
Me miraba al espejo y me encontraba horrible. Cuando iba a las fiestas me quedaba en el rincón de los tímidos. Veía cómo los demás gritaban se reían y gozaban. "Te miro....Gente...Te respiro....Gente".
Florcita Motuda me interpretaba cabalmente, a pesar de que yo hablaba de los Beatles. Pienso que Raúl Alarcón debe haber compuesto esta canción fruto de su propia fealdad. Claro que lo de él era patético.
Afortunadamente, tengo mi hermana melliza, con quien podía
hablar:
- María Paz. ¿Qué es lo que más les gusta a las mujeres de los hombres?
La respuesta de mi hermana, es un cliche que tienen todas las mujeres, pero que nunca practican.
- A las mujeres le gustan los hombres inteligentes.
En realidad, me comí este tollo por mi inexperiencia. Ya más viejo descubriría que para las mujeres todo es más importante antes de ser inteligente.
Como no me iba a quedar en el camino, leí a Platón, a Dostoyevski, por supuesto que a Sartre, a Kafka, la poesía de Neruda, la literatura americana con Vargas Llosa, García Marquez y otros. Con algunos de ustedes compartí esta afición a la lectura. Al poco andar me di cuenta que ninguna mina se interesaba por Platón, pero mi pasión por la lectura continuó hasta hoy, afortunadamente.
Mi vecino, era bueno pa la yerba, y para escuchar a los Rolling Stones en sus parlantes de 400 watts de salida. Éramos grandes amigos, aunque rara vez conversamos. Bastaba con que llegara a su casa, para que prendiera el tocadiscos en un volumen que inhabilitaba cualquier tipo de comunicación. Tenía su propia plantación de yerba, la que en las tardes regaba su mamá, quien se jactaba del amor de "Alejandrito" por la botánica.
- Siempre preocupado de plantar arbustitos. Yo creo que va a ser Ingeniero Forestal.
Alejandro era el furor de las minas. La máxima expresión de la inteligencia femenina. Todas lo preferían a él. No sé si habrá terminado la Enseñanza Secundaria.
Cuando llegaba al Colegio, era recibido con cariño. ¡¡ Pero si éramos todos unos monstruos!!, a excepción de un par que se salvaban.
Esta acogida en nuestro curso fue de gran valor, porque gracias al cariño de ustedes aprendimos a querernos a nosotros mismos, tal como somos.
Alvaro

