Una Mirada al Pasado (Alvaro Morales)
Hacer un Blog es un arte que no tiene ningún sentido si lo hacemos para nosotros mismos.
Difiere de la página web, en la posibilidad que tiene el lector de emitir su modesta opinión, la que deja de ser modesta al momento de emitirse. Es la democracia en su expresión superlativa.
Quiero ver en este blog las fotos de todos ustedes con sus familias, que nos cuenten lo que hacen y lo que viven. No basta con ver las fotos del pasado, ni que nos contemos todo lo que ya sabemos. La vida va trascurriendo, y no podemos quedarnos en el pasado.
Todos. Nuestros hijos, señoras, suegras, jefes, ejecutivos de cuenta, lo que sea, tienen el derecho a meterse a opinar, porque mal que mal somos nosotros y lo que nos rodea.
Permítanme entrar de inmediato al área chica de este cuento.
¿Qué ha sido de vuestras hermanas?
Recuerdo que durante nuestra juventud llegó la minifalda. Las hermanas fueron para nosotros lo que en psicoanálisis se podría llamar "los íconos masturbativos". Para los que no entiendan esta expresión por llevar una vida más cercana a la Iglesia, los íconos masturbativos son la versión surrealista de la Devoción Mariana. El hombre en silencio enfrentado a la imagen difusa, inalcanzable.
La primera minifalda de mi vida la experimenté con la Yoyi, la hermana del flaco Aracena. (En realidad fue la primera minifalda que vimos varios, pero no voy a entrar en detalles) Mi asombro fue tal, que durante una misa en latín pensé en la urgencia del Concilio Vaticano Segundo, pues algo en el mundo había cambiado. La Encarnación (todos sabemos muy bien de quién es hermana) fue la Dulcinea de tantas batallas. La Emi, la hermana de Franco. La hermana mayor del Cholo. La hermana de Pablo Benavente. La Soledad, hermana del huaso Díaz. En fin, tantas otras, que nos mostraron el camino que tantas veces el Padre Campos nos quiso mostrar.
Todas ellas, que representaron activamente tanto durante nuestra adolescencia, merecen un tributo especial.
Vaya para todas ustedes, Reinas y Señoras de este modesto caballero, un saludo muy especial, por ayudarme a salir de la oscura pubertad.
Les doy plena libertad para escribir en este blog, aún bajo la penumbra del anonimato, alguna respuesta a vuestro humilde servidor.
Difiere de la página web, en la posibilidad que tiene el lector de emitir su modesta opinión, la que deja de ser modesta al momento de emitirse. Es la democracia en su expresión superlativa.
Quiero ver en este blog las fotos de todos ustedes con sus familias, que nos cuenten lo que hacen y lo que viven. No basta con ver las fotos del pasado, ni que nos contemos todo lo que ya sabemos. La vida va trascurriendo, y no podemos quedarnos en el pasado.
Todos. Nuestros hijos, señoras, suegras, jefes, ejecutivos de cuenta, lo que sea, tienen el derecho a meterse a opinar, porque mal que mal somos nosotros y lo que nos rodea.
Permítanme entrar de inmediato al área chica de este cuento.
¿Qué ha sido de vuestras hermanas?
Recuerdo que durante nuestra juventud llegó la minifalda. Las hermanas fueron para nosotros lo que en psicoanálisis se podría llamar "los íconos masturbativos". Para los que no entiendan esta expresión por llevar una vida más cercana a la Iglesia, los íconos masturbativos son la versión surrealista de la Devoción Mariana. El hombre en silencio enfrentado a la imagen difusa, inalcanzable.
La primera minifalda de mi vida la experimenté con la Yoyi, la hermana del flaco Aracena. (En realidad fue la primera minifalda que vimos varios, pero no voy a entrar en detalles) Mi asombro fue tal, que durante una misa en latín pensé en la urgencia del Concilio Vaticano Segundo, pues algo en el mundo había cambiado. La Encarnación (todos sabemos muy bien de quién es hermana) fue la Dulcinea de tantas batallas. La Emi, la hermana de Franco. La hermana mayor del Cholo. La hermana de Pablo Benavente. La Soledad, hermana del huaso Díaz. En fin, tantas otras, que nos mostraron el camino que tantas veces el Padre Campos nos quiso mostrar.
Todas ellas, que representaron activamente tanto durante nuestra adolescencia, merecen un tributo especial.
Vaya para todas ustedes, Reinas y Señoras de este modesto caballero, un saludo muy especial, por ayudarme a salir de la oscura pubertad.
Les doy plena libertad para escribir en este blog, aún bajo la penumbra del anonimato, alguna respuesta a vuestro humilde servidor.


2 Comments:
Bien dicho Alvaro, siempre con tu inteligencia lucida y amistosa.
Aunque confieso que me perdi de todo lo de las mini faldas por estar buscando a Dios y la Filosofia. Los curas me tenian el coco bien labado, aunque yo no puse mucha resistencia. Hasta el dia de hoy conservo esas ensenanzas.
Voy a mandar mas fotos y cosas apenas aprenda a usar esta cosa Blog.
Muchos abrazos,
Claudio.
Alvaro,
Que te hace pensar a estas alturas de tu vida que el "Padre" Campos (Campito) quiso mostrarte algo?...
Claramente nada relacionado con minifaldas... y, por cierto, más bien lo que trató de hacer fue ocultarte más de una verdad antes que ayudarte a que las vieras...
En esas oscuras sesiones de filminas con olores azumagados pudiste sacar algo en claro?....
Tal ves que aún había vestigios, atavismos de inquisición.
Un saludo,
Lucho Labarca.
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